Ruinas de la iglesia de Santa María

A los pies del cerro de Santa María, que está coronado por el castillo de Ocón, se encuentran las ruinas de la antigua iglesia de Santa María. En íntima relación con el sistema defensivo del castillo construido tras la conquista por las tropas cristianas y tras la concesión del fuero a Ocón por el rey Alfonso VIII de Castilla 1174, este templo tendría su origen en esos momentos de finales del XII y su situación dentro del interior del recinto amurallado indica que probablemente serviría como parroquia del primitivo poblado. Por ello, se la considera la iglesia matriz del Valle de Ocón, privilegio que desde finales de la Edad Media compartiría con la de San Miguel, antes de quedar arruinada y abandonada en el siglo XVI. Aunque hoy solo queden en pie parte del ábside y del muro sur de la nave, con un vano de medio punto derramado hacia el interior, así como un enorme contrafuerte añadido como refuerzo en el siglo XIII que sirvió también como espadaña para sus campanas, la iglesia de Santa María constaría en su origen de una nave cubierta por bóveda de cañón y de un ábside semicircular con bóveda de horno. En la imposta de la bóveda que se mantiene en sus paredes aún se aprecia un friso con decoración de ajedrezado en tres filas, que algunos expertos señalan como típica del románico jaqués. En su parte inferior conserva también un ingreso apuntado en el contrafuerte que se cree que serviría de paso al cementerio y quizá también al castillo. Precisamente, la misma inestabilidad del terreno que obligó a la construcción de dicho contrafuerte sería la causa de la ruina final del templo por su tan delicado emplazamiento. A pesar del continuo deterioro y expolio sufridos en tiempos anteriores, los trabajos de consolidación llevados a cabo en 2014 y 2019 nos permiten disfrutar en la actualidad de una auténtica joya del patrimonio oconense y de una pieza fundamental para comprender su historia.
Dirección
26148 La Villa de Ocón, La Rioja